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EN LA 1ª
ENTREVISTA:
-
Laura Cuello
- Luis Ramiro
- Vega
Pérez-Chirinos
- Pablo Ager
- David
Testal
- Lara Moreno
- Emite
Poqito
- María José
Moreno
- María
Riveiro
- Carmen
Simón
- Inés
Thiebaut
- Víctor
Alfaro |
Víctor Alfaro
__________________________
por Guillermo Ortiz López
Víctor Alfaro en la mesa de una cafetería de Antón
Martín. En la terraza, para ser exactos. Hemos comido en el
Malaspina, como siempre, y hacemos repaso de los últimos meses en
los que he estado algo ausente del mundo cantautoril… ¡Ah, el mundo
cantautoril! Un tema, sin duda. Víctor es una eminencia en el
asunto. Desde hace pocos años pero con una intensidad increíble: por
su programa de radio, «Al Caer el Sol», de Radio Sol XXI han pasado
prácticamente todos los habituales del circuito en los últimos
cuatro años.
Sin ir más lejos, y a otro nivel, hoy viene de
entrevistar a Carlos Goñi, de Revólver.

Víctor es un personaje extraño, en cierto modo,
esquivo. Algo así como el Mago de Oz de Judy Garland. Lo sabe todo
de todo el mundo, pero apenas se muestra. Se entusiasma cuando habla
de política —«me gusta demasiado opinar pero no me siento preparado,
así que prefiero ver y escuchar y que intenten convencerme, aunque
no lo consigan»— y va contando maravillas de todos los músicos que
llenan Clamores, Búho Real, Libertad, Galileo, Astrolabi,
Monasterio…
«Paco Cifuentes se merece el cuádruple de lo que se
ha llevado. Igual que Montoto, Álex Martínez… Me encanta Tiza.
Marwan y Luis Ramiro están condenados a destrozar los límites de los
cantautores, aunque mantengan su gusto por las letras inteligentes…
La vez que más me equivoqué fue con Conchita, cuando la entrevisté
para el programa y le dije que tuviera cuidado, que las
discográficas eran muy hijas de puta, que igual no le hacían
promoción o no triunfaba… y luego mira, en los 40 y en Cadena 100
todo el rato».
Víctor es entusiasmo puro y duro —«Me lo curro todo,
en el programa y en la cadena, pero es porque me apasiona, si no
fuera por ese programa, me plantearía muchas cosas… Las
discográficas nos cuidan mucho porque llegamos a un público distinto
al de las radiofórmulas comerciales: música en español para todas
las edades… Igual me toca poner una ranchera que el último disco de
Celtas Cortos»—. Aparte de la radio, escribe en
un blog con 200.000 visitas por año. Una locura. Todos los
conciertos, todas las entrevistas, todas las noticias… «No me siento
un referente, pero sí un altavoz. Casi todo el mundo que me escribe
acaba teniendo un hueco en el blog o en la radio».

De las Spice Girls a Revólver
Y, sin embargo, Víctor es un referente. Lo
quiera o no. Un referente extraño. Un tipo lleno de contradicciones,
como uno de esos personajes de novela negra de los que vamos
descubriendo poco a poco aspectos insólitos de su vida. De entrada,
no es periodista. O al menos no estudió periodismo —«suspendí la
selectividad, me inscribí en el paro, hice unos cursos y acabé en
ONDA Imefe, luego fui a Radio Sol XXI y llevo ahí más de cinco
años»—. Es un experto de la música española, pero de chaval le
gustaban las Spice Girls y quería ser crítico de cine. Hace radio,
pero querría escribir. Es un tipo muy de izquierdas pero admira a
Pedro Ruiz —«el entrevistado se olvidaba de su rol y empezaba una
charla, una conversación…»—.
Entrevistas. Su especialidad. Le pregunto y hace
memoria.
«Mi primera entrevista, todavía en IMEFE, fue con
Coti, cuando aún no le conocía nadie. El segundo fue Pancho Varona,
y me quedé sorprendido con su amabilidad, todavía recuerdo aquella
entrevista con muchísimo cariño», dice mientras de vez en cuando
llama Raquel para organizar su nuevo piso en Moratalaz. «En Al Caer
El Sol, empecé con Rafa Mora y Moncho Otero. ¿La entrevista de la
que estoy más orgulloso? La que le hice a Ismael Serrano. Y la que
más ilusión me hizo fue una a Joaquín Sabina, muy breve, en el
Ayuntamiento de Madrid, de sólo un minuto».
Víctor se embala y se detiene, midiendo siempre sus
palabras, pronunciando y silabeando perfectamente, como buen
locutor. Un chico tranquilo.
«Luego hay tres muy surrealistas. Por ejemplo, una
con las Supremas de Móstoles, que me pasaron por encima. Eran tres
terremotos, no podía controlarlas. Luego, con Falete, que no sabía
por dónde entrarle y finalmente con Esperanza Aguirre: presentaba un
programa para Local Media TV, el 2 de mayo, desde la Puerta del Sol
y yo estaba ahí e iban pasando los entrevistados, todos del PP,
consejeros, Acebes… y la propia Aguirre. ¡Y yo no sabía nada de
nada! Fue cordial, al menos».

El Severo le mata
Pero Víctor no se pirra por Esperanza Aguirre y sus
consejeros, precisamente. De hecho, su mejor trabajo hasta la fecha,
para él, fue el que hizo con motivo del concierto en apoyo al doctor
Montes del Hospital Severo Ochoa de Leganés, un concierto con Miguel
Ríos, Ana Belén, Soledad Giménez, Ismael Serrano… y Luis Ramiro.
«Hablé con David, su manager, y decidimos hacer un seguimiento de
toda la experiencia para él: tocar delante de 10.000 personas en una
plaza de toros. Creo que quedó un reportaje fantástico».
Hay veces que parece que lo puede todo: «Escribí para
El Mundo un artículo para su colección de Cine del Oeste y
otra cosa sobre deportes, también hago artículos sobre viajes y
tengo varios blogs temáticos», dice, por sorpresa, sin que yo
tuviera constancia en absoluto de ello. «Además, al año, presento
unas 10 galas: para la radio, concursos de misters y de
misses en pueblos de la Comunidad de Madrid… Me lo paso bien y
pagan de maravilla. Luego está lo que hicimos de Al Caer Las Nits,
agotador, pero mereció la pena».
No recuerdo cuándo conocí a Víctor. Recuerdo una de
esas galas improbables de las que habla. Una gala con Dani Flaco,
Edurne de OT, Roser, los tres sudamericanos caminando como espectros
por los camerinos del Teatro Alcázar… Recuerdo las «noches
salineras» en las que me colaba, los citados karaokes de
Al caer les nits, en los que la banda de Sabina tocaba y los
demás nos desgañitábamos encima del escenario. Nuestro escenario por
cinco minutos. Un concierto warholiano.

Lo que me interesa es lo que me interesa
Lo curioso, lo realmente curioso de él, es su
capacidad para desaparecer de los sitios antes de que sea demasiado
tarde. La combinación de entusiasmo, trabajo, actividad, variedad… y
una vida privada totalmente tranquila. Víctor es el referente del
mundo del artisteo y el famoseo y el mamoneo. El mundo en el que nos
movemos todos los demás… y sin embargo, es el hombre conocido por
irse justo después del concierto, a coger el metro o el autobús, el
tipo que no aparece en ninguna de las actuaciones que anuncia en su
blog —y si le ves en alguna, puedes estar seguro de que no es un
compromiso, es que de verdad le gusta—, un prodigio de distancia
entre el arte y su complejo entorno.
«Lo que me interesa es lo que me interesa», resume,
«es decir, el concierto». Luego lo piensa, como si no lo tuviera muy
claro, como si al fin y al cabo, 24 años fueran muy pocos para tener
tan claras estas cosas. «Vamos a ver, a mí me gustaría quedarme
hasta las 7 de la mañana con Lichis y contigo, pero no puedo
permitirme estar afónico, tener sueño… Mi turno en la radio es
siempre de mañana, así que llego al concierto, saludo y me voy».
Así es. Podríamos calificar a Víctor como el
observador por excelencia. El hombre que llega, saluda y se va. Como
Julio César pero al revés, casi. Un hombre que sabe reservar sus
fuerzas y centrar sus objetivos. Sin duda, uno de los nombres de la
radio del futuro. «Quizás podría estar en otra emisora más conocida
ahora», reconoce, «porque sé que siguen mucho mi trabajo… pero Radio
Sol XXI me cuida mucho y me da mucha estabilidad y ahora mismo es lo
que prefiero».
Estabilidad en un mundo de funambulistas.
Un soñador absolutamente entrañable.
Un referente, a su pesar, en una marea de aspirantes
a juguetes rotos.

© Guillermo Ortiz López (http://www.guilleortiz.com/)
Fotografías remitidas
por Víctor Alfaro ©
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