
Homenaje a Rosa Chacel*
Adriana Serlik
Cuando Doña Soledad subía por el camino a la ermita tropezó con el sombrero.
El sombrero, el bastón y la cesta con la fruta reposaban al borde del camino. Timo se alejaba corriendo tras Rosa que esgrimía un pequeño parasol tornasolado.
Eran aquéllos, días suaves y largos con el sol entrando por la celda fresca junto al murmullo del agua en las fuentes.
Mientras Rosa escribía, Timo dibujaba y pintaba. Muchas veces ambos cargaban caballetes y pinturas y recorrían las sendas buscando los mejores paisajes hasta que el cansancio les hacía regresar.
Y el sol de Timo se transformaba en cientos de soles diferentes, como si aventurara, sin saberlo, los soles de otros horizontes que cogería entre sus colores atravesando océanos, ríos y mares.
Pero ahora, en esos años, su sol era madrileño y serrano.
Cuando salían de San Fernando y caminaban por la Gran Vía añoraban sus horas veraniegas, cuando estaban en Rascafría esperaban con alegría a poetas y pintores.
El último verano no fue como todos, Rosa buscaba un espacio algo más grande para el niño.
El verano pasado pintando y riendo había terminado, ahora la guerra, la salida hacia París y la tristeza por tantos amigos abandonados a su suerte, tantos sueños cayendo por el Lozoya y muriendo entre las zarzas y los matorrales.
Y la lucha por sobrevivir en Buenos Aires, Río o en pequeñas ciudades.
Lo recuerda Rosa, ahora nonagenaria y yo busco en las sendas, en las celdas y en alguna casa, el rastro de Rosa y Timo por los veranos de Rascafría.
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* Este cuento obtuvo el Iº Premio de
Cuentos Ayuntamiento de Rascafría (1994), certamen que se celebró poco antes de
que Rosa Chacel muriera.
Adriana Serlik nació en Avellaneda, provincia de Buenos
Aires, República Argentina. Bibliotecóloga y maestra ha publicado las obras «Improntus 6» (Buenos Aires - 1968);
«Los espejos» (Buenos Aires - 1972); «Desde nosotros los niños» (Madrid - 1978);
«La Silla de paja» (Madrid
- 1984) y «Poemas del amor y la soledad» (Madrid - 1996).
Dirige una completísima web titulada
LA LECTORA
IMPACIENTE.
Otros
relatos de esta autora en Margen Cero: «El Colorao»;
«El armario»
y «Emilce»
